Archivo | 4 diciembre, 2012

Resumen de las próximas leyes europeas para motocicletas

En la última reunión del Parlamento Europeo, se han aprobado tres leyes referentes a las motocicletas que se irán poniendo en funcionamiento en los próximos años. Cada una trata un tema diferente: potencia máxima de las motocicletas a comercializar, obligatoriedad del ABS y normativas anticontaminación.

Las nuevas leyes tendrán que ser aplicadas a partir del 1 de enero del 2016, dando tiempo suficiente a las marcas para que o bien puedan adaptar sus monturas actuales o por el contrario, puedan modificar las que ya están diseñando para que puedan cumplirlas en todo caso. Vamos a desgranar un poco cada una.

Desaparece la limitación de 100 CV en algunos países europeos

Todos sabemos que en Francia y otros países europeos, no se podía adquirir ninguna motocicleta que tuviese más de 100 CV. Los modelos que superaban esta potencia estaban convenientemente limitados, no sólo electrónicamente sino con piezas internas del motor que hacían prácticamente imposible liberar el resto de potencia.

De ahí que resultaba bastante peligroso comprar una moto de las denominadas paralelas ya que te podías encontrar con una motocicleta destinada al mercado francés de 100 CV en vez de la hiperdeportiva que pensabas que te habías comprado.

Por lo tanto y según una de las leyes aprobadas, a partir del 1 de enero del 2016 todos los países de la Unión Europea podrán vender motocicletas de más de 100 CV de potencia.

Obligatoriedad de ABS para todas las motos de 125cc o más

A partir del 1 de enero del 2016, todas las motos que se comercialicen en la Unión Europea de 125cc o más, deberán llevar obligatoriamente instalado un sistema ABS. Para las de menos de 125cc, la frenada deberá ser combinada, es decir, aplicando presión en uno de los frenos deberán actuar los de los dos ejes.

Esta frenada combinada normalmente funciona de la siguiente forma: si aplicamos presión en la maneta delantera, parte de la frenada se dirige a la rueda trasera. Si por el contrario frenamos con el trasero, ocurre exactamente lo mismo pero en este caso, actuando algo de fuerza sobre el freno delantero. En algunos casos la frenada combinada no actúa en los dos sentidos sino en sólo uno.

En la reunión del Parlamento Europeo que tendrá lugar en el 2019, se decidirá si las motocicletas de menos de 125cc deberán llevar también ABS o no.

Normativa anticontaminación

De nuevo a partir del 1 de enero del 2016, todas las motos que se vendan en Europa deberán cumplir la normativa anticontaminación Euro 4 y a partir del 1 de enero del 2020, deberán hacer lo propio pero con la Euro 5.

En el enlace final, disponéis del texto aprobado en castellano por si queréis echarle un vistazo

Publicado en Circula Seguro el 28/11/12

¿Por qué no vas a respetar un semáforo?

El caso es que nos saltamos los semáforos. ¿Por qué? Sí, ya sé que buscar ese porqué es dar un paso atrás. Lo que habría que hacer es explicar por qué no hay que saltárselos, glosar las consecuencias de pasar en amarillo cuando no procede o en rojo, que no procede nunca, y ya. Pero me resisto a pasar por alto algunas argumentaciones que he oído en ocasiones, más que nada porque me resultan chocantes. Quizá por reducción al absurdo ganemos algo de terreno.

Porque no viene nadie. Ya, vale. ¿Y qué? Un semáforo es una señal como otra cualquiera, hay que respetarla porque es una señal. ¿No viene nadie o te parece que no viene nadie? Porque son cosas distintas. ¿Y si adquieres el hábito de saltártelo porque crees que no viene nadie y viene alguien?

Porque tengo prisa. De acuerdo, entonces cronometra lo que te dura el semáforo en rojo. Cronométralo y cuando lo hayas hecho, mira sinceramente si ese tiempo que has estado detenido representa una gran pérdida en tu día. Si lo vas a recuperar antes de la próxima esquina…

Porque en mi ciudad los semáforos están mal coordinados. Bien, pero esos son dos temas distintos. Un chaval que cruce en verde con su bici no tiene la culpa de que el concejal de tu ciudad no haya sabido resolver mejor tu movilidad. Ve al Ayuntamiento, pero deja tranquilo al chaval de la bici.

Porque ese de ahí delante me ha hecho frenar y al final él ha pasado y a mí me ha dejado el semáforo en rojo. Buf, qué drama. De acuerdo, hay gente muy esperpéntica por el mundo, pero si por una de aquellas este salto de semáforo acaba mal… ¿qué me estás contando?

Porque no lo he visto. Touché. Según cómo, a todos nos puede pasar, así que lo único que se puede decir aquí es… fíjate más. Ojo, siempre y cuando no estemos hablando de un conductor que se salta siempre los semáforos porque nunca los ha visto, claro.

Porque no me da tiempo a frenar. Nooo, no, no, no, no, no. Eso sí que no cuela. Si está en amarillo y no te da tiempo a frenar en condiciones de seguridad, choques por alcance incluidos, vale. Pero en rojo ya no cuela, ¡que has tenido toda la fase amarilla para frenar! Conocí a una chica que llevaba años conduciendo en su país de origen. Se saltaba los semáforos siempre. Resultó que no sabía ni frenar ni reducir. Y claro, sin lo uno y sin lo otro, tenía un problema. Cuando le enseñé a hacer ambas cosas fue la mujer más feliz del mundo, porque le sabía mal saltarse los semáforos.

Y es que, después de todo, eso de incumplir las normas cuando conducimos nos duele. Si es verdad que como personas huimos del dolor, ¿por qué no vas a respetar un semáforo?

publicado en Circula Seguro